La adicción al sexo, también llamada hipersexualidad, es una conducta que te lleva a aumentar tu libido y a querer tener relaciones sexuales de forma desproporcionada. Cuando eres fiel seguidora de esta práctica, no te importa si cumples con tus fantasías con tu pareja, te masturbas o hasta ves pornografía.

Sabrás si eres adicta al sexo si cumples con algunas de estas señales que menciona el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM-V) realizado por la Asociación de Psiquiatría Americana (APA). Si lo eres, lo recomendable es que vayas a ver a un especialista, pues las consecuencias que genera este tipo de adicción podrían hacerte perder tus amigos, tu trabajo y hasta tu pareja.

1.Quieres sexo todos los días

De alguna manera te las ingenias para que tus encuentros sexuales sean diarios, pues para ti no basta con mantener relaciones sexuales una o dos veces a la semana. Pensamientos de este tipo suelen rondar tu cabeza sin poder pararlos.

2. Llevas una doble vida

Toparás con suerte si tu pareja es del tipo de hombres que tienen ganas de hacerlo siempre. Sin embargo, llegará el momento en que ya no le apetezca tanto, por lo que estás dispuesta a escribir una doble vida amorosa en las páginas de tu libro vital con tal de complacerte. Obviamente que lo mantienes en secreto y usas la mentira como tu principal arma.

3. Tu cuerpo se vuelve tolerante

Resulta bastante peligroso porque te sientes con la necesidad de aumentar la frecuencia e intensidad de las relaciones en la cama o en el sitio que sea para ser una chica sexualmente satisfecha. Por ejemplo, si te apasiona consumir porno, llegará el momento en que una película a la semana no te será suficiente porque necesitarás de hasta una diaria para estimularte y obtener el mismo grado de placer.

5. Te enfermas

¿Cómo? ¡Claro que sí! Cuando no consigues que él te satisfaga sexualmente por la razón que sea, tu organismo lo reciente porque comienzas a sufrir de dolores de cabeza, ansiedad, insomnio, irritabilidad, depresión y hasta llegas a creer que no le gustas a tu chico.

6. Planeas encuentros sexuales

Inviertes más el tiempo planeando tus encuentros sexuales que tus responsabilidades con el trabajo, los amigos y hasta con tu familia. No es ninguna sorpresa que hasta la crisis de pareja esté al tope.