La artista Noruega Trine Kielland ha colaborado con la marca por primera vez con Deltille, pieza inspirada por patrones geométricos donde Kielland tradujo su pintura “Blue Triangle” del lienzo a un tapete.

Tejido a mano en lana tibetana, Deltille está hecho en base a un patrón que Kielland descubrió viajando en el 2009, en el antiguo templo de la cueva de oro en Sri lanka. El techo de la cueva parece como si estuviera adornado y cubierto por tapetes elaborados, esta característica fue el punto clave que guió a Kielland para transformar su arte en textil.

El patrón creado bajo la repetición de un motivo tan simple como el triángulo, se hizo real con el trabajo de el equipo Bespoke de The Rug Company. Teniendo en mente las influencias de Interaction of Colors de Joseph Alber, Kielland y el equipo, experimentaron con texturas, altura y color de hilo para conocer cómo las diferentes combinaciones de estos elementos tienen interpretaciones únicas del diseño. El resultado fue una alfombra en tonos de azul, turquesa y neutros, formando una paleta suave que juega con la forma y dimensión.

Sobre su colaboración con The Rug Company, Kielland comenta: “el hecho de que todos sus productos son creados a mano, usando técnicas de antigua tradición, utilizando sólo materias naturales y un maravilloso laboratorio de color, fueron factores vitales en mi decisión de diseñar y producir una alfombra con ellos.”

Trine Kielland, diseñadora de interiores, reside en Oslo con su firma de diseño de interiores con una ideología simple que rige su creatividad. Sus espacios y creaciones representan más que un espacio, son una aura expandida de la persona que lo habita, la casa debe buscar volverse el outfit exterior de una persona y expresar quién es. Esta es la línea de los diseños de Kielland al momento de encontrarse con un nuevo reto.

La pasión por el arte de Kielland encaja perfectamente con la filosofía de The Rug Company, por la manera de unir materiales excepcionales con una artesanía tradicional con la más alta calidad. Esta alfombra está completamente hecha a mano en Kathmandu, donde tejedores Nepaleses aplican con maestría técnicas que han sido conservadas por generaciones.